EL SECUESTRO DE LAS INSTITUCIONES DEMOCRÁTICAS

Publicado en por Digital Realidades Sociales y Políticas

EL SECUESTRO DE LAS INSTITUCIONES DEMOCRÁTICAS

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Por: Eurípides A. Uribe Peguero

Lic. en Ciencias Navales


El dominio de ambas cámaras legislativas ha facilitado al Partido de la Liberación Dominicana ser decisivo en la selección de los componentes de todas las instancias del Poder  Judicial, de la Junta Central Electoral y de las llamadas Altas Cortes. Con la dirección del Poder Ejecutivo en las últimas tres elecciones presidenciales, el PLD tiene el control absoluto sobre los tres poderes del Estado en la República Dominicana.

No es necesariamente negativo que un solo partido domine el Estado en una forma tan absoluta. Es una laguna del sistema político que obligatoriamente no se traduce en perjuicio de la democracia y la administración del Estado.Sin embargo, lo que el PLD ha dejado ver con esta hegemonía política es que esta situación se puede convertir en una verdadera catástrofe para la vida democrática y el estado de derechos en la República Dominicana. El empeño ha sido,  dominar tribunales e instituciones, para garantizar los intereses partidistas a través del control de todos los mecanismos de poder sin que prime el interés general.

La garantía de Impunidad a funcionarios corruptos y el empleo masivo de recursos públicospara ganar elecciones, se han evidenciado como objetivos de este control político unipartidario de las más importantes instituciones del Estado por parte del Partido de la Liberación Dominicana.

En lugar de seleccionar a personas no comprometidas políticamente y de reconocida imparcialidad, la dirigencia peledeísta se empeñó en seleccionar para las principales posiciones judiciales y de los tribunales electorales, a dirigentes políticos del PLD o a personas de otras organizaciones, pero dóciles o comprometidas en alguna forma con el oficialismo. Independientemente de la capacidad profesional de los seleccionados, es obvio que la escogencia de cada uno se hizo por  y para una finalidad política, la cual cumplen a cabalidad.

Que Roberto Rosario Márquez, alto dirigente del PLD, fuera colocado como Presidente de la JCE, tenía un objetivo muy específico. Y lo cumplió muy satisfactoriamente siendo permisivo con el PLD y persecutor impenitente de la oposición al oficialismo durante la pasada campaña electoral.

De cinco miembros que tiene el Tribunal Superior Electoral(TSE), tres son reconocidos peledeístas, uno es de la tendencia miguelista del PRD y al quinto, su Presidente, no le queda alternativa que aceptar lo que apruebe el Tribunal según su mayoría simple. Todas las decisiones que ha tomado el TSE, responden a lo que es el interés político del gobierno y la organización política que representa, de ahí sus veredictos sobre el PRI, sobre el PCR, el PNVC y ahora sobre el conflicto interno del PRD.

Mariano Germán, otro alto dirigente peledeísta, es el Presidente de la Suprema Corte de Justicia. Ya demostró su incapacidad de actuar con independencia al rechazar recibir un recurso contra el Ministro de Obras Públicas y otro contra el Senador Félix Bautista presentado por la organización Ciudadanos Contra la Corrupción (C-3). El último de estos expedientes fue declinado a la Procuraduría General de la República, donde es obvio que tampoco prosperará su conocimiento.

El Tribunal Constitucional (TC), aun no ha sido probado con una decisión trascendental que comprometa a representantes del gobierno, pero no es mucho lo que se puede esperar si sus miembros también fueron seleccionados por un CNM dirigido por el Presidente de la República, quien es también Presidente del PLD  y a quien deben la posición.

Este Tribunal es encabezado por Milton Ray Guevara, de trayectoria perredeísta, pero de estrechos vínculos con el Presidente Leonel Fernández. Fue uno de los redactores de la reforma constitucional que el mandatario hizo preparar a su acomodo político.

Con la Reforma constitucional del 2010, el Presidente de la República consiguió más poder en el Consejo Nacional de la Magistratura. Y con eldominio de las cámaras legislativas, el mandatario y asu partido se les facilitabaimplantar importantes cuadros políticos en las Altas Cortes y en la Junta Central Electoral.El objetivo fundamental de esta maniobra ha sido articular todos los resortes políticos, electorales y judiciales a favor del PLD.

Este esquema, impide la garantía de un sistema judicial que imparta justicia en forma equitativa y responsable y  un sistema electoral que garantice el libre ejercicio del derecho al voto por todos los ciudadanos. No se puede esperar que ninguna de estas cortes emita un veredicto contrario a los intereses del gobierno peledeísta, ni que una JCE encabezada por un miembro del comité político de ese partido, no actúe siempre como lo hizo en la recién pasada campaña electoral. Tampoco se puede esperar que el TSE no  siga emitiendo sentencias que favorezcan las posiciones políticas del PLD.

Estamos ante un sistema judicial y electoral evidentemente conformado para favorecer los intereses de esta organización política. Los instrumentos que proporciona el sistema democrático, han sido utilizados por el PLD para propiciar un gobierno estructurado en ese esquema, pero con instituciones controladaspara actuar de acuerdo a los objetivos particulares del partido de gobierno.

Cuando las más altas instancias judiciales no son una garantía de justicia para quienes disientan con el gobierno, cuando emiten sentencias violatorias a la Constitución y a las más elementales reglas del derecho, o no proceden imparcialmente ante el delito, se colocan al margen legal y provocan una situación de cuestionamiento legítimo quepreocupa y llama a reflexionar sobre el estado de derechos y nuestro futuro democrático en manos de un grupo partidario ambicioso e inescrupuloso.

 

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