UN BURRO DICIENDOLE A UN CONEJO…..OREJON!

Publicado en por Digital Realidades Sociales y Políticas

MARCOS NUÑEZ FISPor: Marcos José Núñez


Cuando el ilegitimo presidente actual del PRD, asumió el cargo el 19 de julio del 2009 pronunció un discurso de esperanza y renovación. Hablo de modernización del partido para ponerlo a tono con los nuevos tiempos. Habló de un nuevo PRD, el partido del futuro.

Pero ese discurso, contradecía un hecho acaecido a finales del mes de julio del 2008. Neney Cabrera a nombre de Miguel Vargas se reunió con importantes lideres del PLD, haciendo negociaciones para recibir una cuota de poder del estado; negociaciones que MVM y Neney Cabrera habían encaminado con quiénes supuestamente ellos habían declarado seria un “gobierno legal pero no legitimo” para que les entregaran la presidencia de la cámara de diputados como parte del “equilibrio de fuerzas y poderes” pero que en realidad era una transacción compensatoria, un premio de consolación por el arrebato electoral que hizo que el presidente legal y legitimo del PRD en aquel entonces, Ramón Alburquerque abortara esas negociaciones que de forma inconsulta, se hacia a nombre del PRD, sin que sus organismos, ni la institucionalidad estuviera debidamente enterada. Luego de una llamada del presidente del PRD al presidente de la república, toda negociación cesó. El miguelismo había quedado para mí y para muchos perredeistas, completamente desenmascarados. Para mí que apoye a miguel para presidente de la república, fue una terrible decepción y abjure de cualquier apoyo hacia el, hasta el día de hoy.

400774_10151249483921204_940626661_a.jpgAsí mismo, en septiembre del 2008 comenzaron los aprestos de sabotear la candidatura a secretario general de Guido Gómez Mazara, quien en un principio parecía ser apoyado por MV, pero que los que siempre fueron los verdaderos enemigos de Miguel (Andy Dauhajre, quien renunció al PRD en julio de este año abandonando a Miguel para irse con Danilo y Neney Cabrera quien hoy busca crear una corriente o grupo propio en el partido) venían objetando con el argumento de que MV como presidente de partido no se iba a sentir “cómodo” con Guido Gómez y que por tanto el partido debía transitar “una sola dirección”.

Durante los siguientes nueve meses, el miguelísmo hizo de todo para que no sólo se desconfiara de ellos, sino para confirmar su falta de aprecio y respeto hacia la institucionalidad partidaria. Lo más grave de todo fue el pacto de las corbatas azules de triste recordación para el PRD y el país. MVM sin ser presidente del partido y bajo la excusa de que tenia la mayoría de diputados y alcaldes a su favor, firmó un pacto con el enemigo número uno del PRD y los mejores intereses del país, Leonel Fernández, que si bien como dicen algunos miguelistas, terminó favoreciendo a Hipólito Mejía, también oxigenó la posibilidad real de volver a la presidencia a Fernández Reyna y de paso le permitió acumular una gran cantidad de poder que hoy por hoy, a través de las altas cortes y la justicia ordinaria, hace virtualmente imposible perseguir la corrupción y las sanciones a los corruptos de su gobierno, gracias a la falta de visión política de un individuo que amparado en un liderazgo no legitimado por las bases perredeistas, se colocó por encima de la presidencia de su partido para que el hombre que le robó las elecciones del 2008, le hiciera a el y al país, una “capicúa 25”.

Una vez asumida la presidencia del PRD, el señor Vargas Maldonado comenzó una ola de atropellos en contra de la institucionalidad partidaria. El principio de separación de roles y funciones orgánicamente consagrado en los estatutos del PRD fue barrido por el afán del nuevo faraón partidario de constituirse en juez y parte de la convención que el mismo fijó para el 27 de septiembre del 2009. Convirtiéndose en juez y parte disolvió la comisión organizadora de la convención que se había elegido para organizar esa convención y el nombramiento unilateral de una nueva comisión como traje a la medida, que estuvo compuesta de algunas gentes serias, pero en su mayor parte por mamarrachos y empleados de Miguel.

Manipuló los organismos del PRD y la nueva comisión organizadora de la convención para que por vía de un plebiscito no solo se le ratificara como presidente del PRD, sino que se derogara el art. 185 de los estatutos del PRD, que prohibía expresamente que el presidente del partido aspirase a ser candidato presidencial. De ahí se sucedieron toda suerte de usurpaciones, tropelías, trapacerías y atropellos de diversa índole, llegándose incluso a promover la reelección en la secretaria general del PRD de Orlando Jorge Mera, inscribiéndolo como candidato a secretario general nuevamente, aun después de que se habían cerrado las inscripciones de candidaturas, cosa extraña viniendo de un “demócrata antirreleccionista” como el señor Vargas Maldonado, dejando claro que la nueva presidencia del partido no seria arbitral ni imparcial, sino un fuente de enfrentamientos, conflictos e imposiciones desde las mas crueles hasta las mas dolorosas y difíciles.

 Luego siguió el robo del triunfo de la oposición interna a MVM en la convención ordinaria por primera vez en unas elecciones internas del PRD, un hito histórico puesto que nunca ni siquiera en las peores crisis internas del PRD había ocurrido, pero que era parte de la exhibición que necesitaba hacer el señor Vargas Maldonado de cara a sectores específicos de los poderes facticos de que “estaba listo para gobernar como un conservador del status quo, haciendo incluso lo políticamente y moralmente “necesario” para ganar”.

Llegó tan lejos la arrogancia, el engreimiento y el maltrato de Vargas Maldonado a todo el que no comulgara con su proyecto económico disfrazado de aspiración presidencial, que a Manuel Duran, siendo presidente federal del partido en Estados Unidos y hombre de una corriente diferente a la de Vargas, le hizo pagar un pasaje y trasladarse desde Florida a Nueva York, para comunicarle que había sido destituido de la presidencia federal del partido y despachándolo al instante, una obvia desconsideración y muestra del olímpico desprecio que Vargas siente hacia quienes no participan de su forma de ser y actuar.

El liderazgo se construye respetando la institucionalidad, no actuando al margen de ella. Una de las razones por la que Miguel Vargas nunca podrá ser un líder exitoso es porque el solo hace lo correcto cuando le conviene. Estatutariamente estaba prohibido reservar el 70% de las candidaturas a cargos electivos del partido en elecciones nacionales y a pesar de eso, MV lo hizo. Y no sólo violó los estatutos del PRD sino que no repartió los cargos reservados equitativamente, la mayoría fueron asignados a la gente de él. Queda claro quien respeta la institucionalidad y quien no.

Para un hombre sectario como MVM, lo primero no es el partido, ni el país. El slogan de la marca partido de Miguel no es “primero la gente” sino “primero mis dirigentes”.

Hipólito Mejía siendo candidato electo por una convención democrática en el PRD, pudo haber reunido el CEN para destituir a MVM de la presidencia del partido por negarse no sólo a juramentarlo como candidato, lo cual es una traición, sino a integrarse a la campaña. También el propio Miguel Vargas había hecho aprobar en el congreso del partido una resolución que indicaba que el candidato presidencial debía de asumir automáticamente la presidencia del partido. Y a pesar de todo los tollos que el propio miguel hizo aprobar y todas las violaciones que cometió durante los primeros dos años de su presidencia partidaria, Hipólito Mejía, respetando el cargo de Miguel y la institucionalidad, le permitió seguir al frente de un partido que después el propio MVM usó en contra de su candidato para favorecer a Leonel Fernández y el PLD en las elecciones de mayo del 2012. A eso le llamo yo, un burro diciéndole a un conejo, orejón.

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